Bosque ancestral


Bosque Ancestral. Nerpio (Albacete). Bosque Mitago es una novela de Robert Holdstock publicada en Reino Unido en 1984. Narra la historia de Steven Huxley, quien se adentra en el bosque de Ryhope para encontrar a su hermano desaparecido y descubre que allí las criaturas y personajes míticos emergen de las leyendas colectivas. En aquellos tiempos yo era aún, felizmente,  bastante impresionable y esa novela, ganadora del Premio Mundial de Fantasía, descubrió el lado oscuro de los bosques ancestrales. Yo había tenido una infancia muy pegada a los bosques catalanes y andorranos; explorarlos bajo ese nuevo punto de vista colonizó mi mente, revelándome nuevas formas de pensar. Estas Navidades (2025), visité un pequeño pueblo de Albacete, Nerpio. El 24, Nochebuena, recorrimos con la familia la Ruta del Zarzalar. El sendero atraviesa un entorno de paredes calizas y vegetación ribereña,  con pasarelas, puentes y tramos junto al agua que, en algunos puntos, hizo que temiera por mi cámara (había que agarrarse muy bien a las cadenas que te ayudaban a atravesar los puntos más complicados del trayecto). En total, unas tres horas de recorrido. La ruta me regaló algunos momentos inolvidables. Un momento en que me retrasé (de los muchos que me quedaba atrás haciendo fotos), fue este. A pesar de haberla leído hace más de cuarenta años, la novela volvió a mí de forma diáfana, casi una epifanía. Me proporcionó unos segundos de déjà vu. Me imaginé adentrándome en el bosque de Ryhope y viviendo intensas aventuras.

¡Nunca sabes las sorpresas con las que te encontrarás!

Ⓒ texto y fotografías Ricardo de la Casa Pérez – Enero de 2026

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Nubes como algodón de azúcar

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Sobre el bosque la nube se retorcía sobre si misma. Onírica, mágica, se engarzaba creando un paisaje sorprendente y misterioso.


Ⓒ texto y fotografías Ricardo de la Casa Pérez – Enero de 2026

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Caballos blancos

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Recuerdo que estaba preocupado. Demasiados parámetros que no podía controlar. Sabía lo que quería plasmar, pero necesitaba que los caballos entraran en el ángulo correcto para que sus cabezas expresaran toda la fuerza de su carácter. El sol caía y quedaba muy poco tiempo para que la luz dorada que se reflejaba en sus crines se esfumara. Además, galopaban, con lo que tenía que mantener la velocidad alta (1/2000) y no quería subir el ISO (la sensibilidad del sensor) demasiado. Ya estaba en 1000 y aún podía mantener un diafragma intermedio (7.1) para sacar al sensor lo mejor de él.

Me quedaba sin tiempo. Una o dos pasadas más y se habría acabado la oportunidad. Los caballos blancos tienen esa enorme plasticidad y contraste con el entorno que los hace ideales. Por sí mismos son seres mágicos, pero si los ponemos en entornos naturales, son novas explosionando de belleza en el firmamento.

Cuando te miran a los ojos, se acercan, te husmean y se restriegan, quedas atrapado y fascinado a la vez. Sabes que estás viviendo un momento extraordinario.


Ⓒ texto y fotografías Ricardo de la Casa Pérez – Diciembre de 2025


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Fotografia: revelado y retoque

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Hemos avanzado mucho en fotografía. No por sofisticado sino por la facilidad y porque ahora no hace falta ser un profesional para revelar correctamente una foto y sobre todo aplicar ajustes y retoques que antes estaban muy limitados.

En estos últimos años, estamos asistiendo a un profundo debate que desborda los límites fotográficos. Entendido como confrontación de opiniones sobre sus límites, si los hay, o sobre lo que es y lo que no debería ser. Es decir que deberían quedar excluidos.

Todos tienen vela en este entierro (o en este bautizo, depende de lo pesimista o optimista que seas). Sobre todo profesionales y aficionados a la fotografía, pero también artistas de otras disciplinas, filósofos, profesores varios, tertulianos de todo tipo, agoreros del fin del mundo, analfabetos freudianos y por supuesto asociaciones, clubs, federaciones fotográficas de todo el mundo. Gracias a la tecnología la fotografía entendida como arte, está sufriendo o disfrutando, de una transformación que muy pocos pudieron prever hace pocas décadas.

La tecnología ha ampliado de tal forma el arte fotográfico que ha dado alas a los creativos para imaginar nuevos mundos y algunos puristas creen que eso ya no es fotografía. Quizá sea arte, pero al menos no es arte fotográfico he oído comentar.

Y quizá tengan razón. No me opongo a ello. Tampoco me molesta. De hecho no me importa porque lo que se está haciendo, estamos haciendo (disculpen que me incluya) es ampliar el horizonte. Al menos ese es mi pensamiento. Toda la historia, arte e imágenes de la Fotografía, sigue existiendo y sus territorios pueden ser pisados, recorridos y gozados en toda su magna y fantástica amplitud.  Nadie la ha prohibido, ni nos está vedado entrar. No se cercena opciones, se amplia. Quizá lo que molesta es que usemos en vano su nombre. Es decir, confundamos al público mezclando cosas. Quizá sea necesario buscar una nueva nomenclatura. No dudo que si es necesario eso sucederá. En realidad no es importante. Ya nos acostumbraremos. Los humanos somos una especie altamente adaptable.

Esa tecnología que nos permite reinterpretar lo que vemos hace posible que hoy hoyemos nuevas tierras, muchos lugares inventados que solo existían en nuestra imaginación. Lugares ignotos sobre los que el ojo humano, aún no ha posado la mirada ni nunca podría sin esa ayuda extra. Descubrir nuevos paisajes puede ser, además de una enorme satisfacción personal, una aventura absolutamente indescriptible.

Así que yo creo, sinceramente, que mejor no perder el tiempo en debates estériles que poco pueden aportar y menos enriquecer nuestra vida. Mejor dedicar nuestro tiempo y nuestra mente a crear simplemente aquello que te atrae o que vislumbras dentro de ti, casi de refilón, para darle, forma, color, textura y convertirlo en algo real.

Brindemos por ello.

Ⓒ texto y fotografías Ricardo de la Casa Pérez – Noviembre de 2025

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